Publicidad:
La Coctelera

ddevega

6 Marzo 2009

reflexiones desde el exilio del paro, el primer día en utopía...

tengan ustedes buenas tardes, o días o noches según me lean. Vuelvo a la trinchera del blog después de unas, demasiadas ya, semanas en la retaguardia física y mental, de vuelta de Dubai ya instalado en Málaga, donde crecieron las primeras raíces, rodeado de familia, amigos e información que procesar.

Tiempos complicados, si, pero empiezo en clave optimista. Si hay algo bueno que esperar de estos tiempos (y bien digo esperar con tono de esperanza, que no esperar con la certeza de que llegue) es que desenmascaran sin piedad al mal profesional, al mal gestor, al mal negocio, al mal político. Y además surgen iniciativas, ideas nuevas, y algunos magníficos descubrimientos como el Profesor Abadía, con su aplastante y revelador sentido común, un rayo de esperanza vamos. Aquí se acaba el optimismo.

Las noticias no son buenas, sin la recuperación del sistema financiero (que no sólo no llega si no que no deja de empeorar) la economía va a seguir deteriorándose rápidamente, alimentando una espiral viciosa complicada de parar en su camino hacia al infierno. Para un resumen de la cuestión actualizado, lean ustedes a McCoy en su apunte del sábado 14. Pero hoy no toca hablar de ello, ya escribimos de ello en el pasado y otros y mejores doctores tiene la iglesia. Desgraciadamente la realidad se ha empeñado en hacer buenos los peores augurios. Hoy no toca hablar del problema si no de cómo, si es que es posible, salir del agujero y cuáles serán las consecuencias en el medio y largo plazo.

Mi llegada a España vino aderezada con una desagradable bienvenida. Al llegar a Barajas, aprovechando el breve despiste del que suscribe, me levantaron el ordenador, un traje recién comprado y unos regalos para mi sobrino vasco. Desde entonces asisto estupefacto, con rabia contenida, en estado pre-depresivo, al vodevil casposo de la escena nacional, liderado por unos políticos (nacionales, autonómicos y locales), de un color y de otro, cuya visión mata el alma, insulta a la razón y baja el ánimo hasta al más incorregible optimista. Y ni siquiera eso es lo peor, si no que la consecuencia natural de ese estado de desánimo y frustración con los políticos que dicen dirigir este país, de todos los colores, es que cuando uno renuncia por Real Decreto a más altos valores e ideales como vivir en un país cada vez más justo, más educado, más eficiente, ... pasa a preocuparse de lo suyo sin importarle demasiado lo de los demás. Y eso se llama más corrupción, más amiguismo, menos escrúpulos, menos generosidad, menos caridad, en un círculo vicioso que se retroalimenta, y que nos deja un pais cada vez menos justo, menos educado, menos eficiente, ... de ejemplos está la calle llena. Pero en fin, eso es otra discusión, intentaremos no perdermos en el bosque.

La crisis en España tiene una doble componente, una con implicaciones en el presente, de más corto plazo y otra de largo plazo. A grandes rasgos, la de corto plazo tiene su origen en la crisis financiera internacional, el colapso inmobiliario nacional y el consiguiente colapso del consumo. La de largo plazo se ancla en la falta de competitividad de la economía y de ventajas comparativas que puedan refundar el modelo de crecimiento de la economía española. Con el agravante de que no podemos recurrir a devaluaciones de la moneda que produjeran rápidos incrementos de competitividad. Quizás pensándolo bien, esto último no está tan mal, puesto que no nos queda otra que conseguir ese aumento de competitividad mediante reformas estructurales de calado, si es que eso es posible con los sujetos que dirigen la función, más a continuación.

La solución del corto plazo, a estas alturas de la película la conocemos ya todos, ayudas estatales al sector financiero (modelos todavía en discusión) para la recuperación de su actividad prestamista, y eliminación paulatina del stock de viviendas (aunque parece complicado que ocurra en el corto plazo). Las ayudas estatales, junto con sostenidos déficits públicos futuros (natural disminución de ingresos fiscales por la caida en la actividad y la necesidad de incurrir en gasto público para intentar mantener mínimamente la demanda agregada) van a llevar la deuda pública a unos niveles históricamente altos. Y lo peor de la deuda no es la deuda en si misma, si no que hay que pagarla, y pagarla con intereses, cuando esa deuda es precisamente más cara por la disminución de la solvencia de España según las agencias de "rating" internacionales.

Lo del largo plazo es más complicado en la medida en que pasa por reformas estructurales que, visto lo visto, parece imposible que los que tienen que promoverlas (gobiernos/parlamentos nacional y regionales) vayan a hacerlo. Estoy hablando de reforma de la educación (no se pierdan al respecto el magistral artículo de Manuel Arias Maldonado), reforma de la justicia, reforma de las administraciones públicas, reforma del funcionariado, ...

Dicho lo cual, aqui viene lo más feo, ¿cuál es la única alternativa a una deuda pública ya alta y cada vez más alta y más cara, y un crecimiento futuro menoscabado por la falta de ideas y de un entorno administrativo, jurídico y social que permita aplicar con éxito las pocas ideas que puedan surgir?... pues verde y con asas, un incremento sin antecedentes de la presión fiscal. Y en ese entorno, ¿cuál debería ser la respuesta de las personas físicas y jurídicas que estamos alimentando al monstruo con nuestros impuestos? ... pues que vale ya, que mira, que quizás esta vez y mientras no me convenza alguien de lo contrario, va a ser que no. Que ya vale de que unos cuantos esten manteniendo con sus impuestos la desvergüenza de unos políticos y sus redes clientelares que se han convertido en una casta de parásitos, que tira con pólvora del rey, que no hace más que engordar un sector público cada vez menos eficiente, que en el entorno actual es insostenible desde el punto de vista económico e impresentable desde un punto de vista moral. Que si, que lo de los impuestos está muy bien y yo pago impuestos como el primero, que lo de la enseñanza y la sanidad pública, y el subsidio por desempleo es estupendo, pero que además, con lo que pago de impuestos yo quiero:

1) Unos colegios públicos o en su defecto concertados que funcionen y a los que pueda mandar a mis niños, y en donde mis niños aprendan a leer, matemáticas e idiomas, y así no tener que pagar lo que no tengo para mandarlos a un colegio privado.

2) Una sanidad pública que funcione y donde no me muera esperando el turno a que me vean, y así no tener que pagar un seguro privado por si alguna vez me pasa algo.

3) Unos sindicatos con criterio, que peleen por el pleno empleo y se finanicen con sus afiliados y no se preocupen sólo de defender al trabajador que les vota en las elecciones del comité de empresa, para que el liberado sindical pueda seguir viviendo del cuento y la subvención estatal, y al que está en el paro, que le vayan dando vaselina.

4)  Vivir con seguridad física y jurídica, en donde no me roben, y si alguien me roba le pillen, y se le pillan le caiga su correspondiente merecido, y no vivir en una país en donde me roban delante de mis narices y en donde si pillan al que me roba no le pasa nada (como me decía la policía en Barajas hace unos días, hurto = falta leve) y el ministro de justicia (ya ex afortunadamente) se va de cacería sin licencia, mientras la economía del país se va por el desagüe, y de paso se lleva a los fiscales y jueces de la audiencia nacional para echarse unas risas...

5) Yo quiero poder montar un negocio rápido, con la mínima burocracia, sabiendo que las leyes y normas son las mismas en Madrid, en Cáceres, Almería, Vigo, Rentería, Tarragona, Albacete o Valencia.

6) Yo quiero una administración pública mínima y transparente, que funcione con criterios de eficiencia, en donde cada euro que se gaste esté justificado y optimizado como en mi casa o en mi empresa, y no un monstruo que no deja de crecer, en donde el que trabaja es el último que ha llegado o un tonto que no se entera. Y el que no se beneficia del coche oficial, de entradas por la patilla para el futbol o el teatro, de un contratito o una adjudicación a dedo para su primo Juan, de un pisito de protección oficial para su niño Pepe o sencillamente mete la mano en la caja, es un pobre honrado que en las próximas listas no le ponen por idiota...

7) Yo quiero un país en donde el presidente del gobierno y sus ministros sepan de lo que hablan y lo puedan decir al menos en inglés, hayan trabajado en el sector privado o al menos hayan trabajado, y no un país en donde se puede ser ministro con el CV de Bibiana Aido (no se lo pierdan, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de hoy hablaba de la protección al "no nacido" como argumento fundamental para la nueva ley del aborto, reconozco que se me han fundido los plomos al oirlo) y ser diputado a los 24 años como Leire Pajín (presidenta de la Asociación de Estudiantes Camps Jove como experiencia más relevante en su CV), que la cosa tiene su gracia...

8) Yo quiero un país en donde el presidente del gobierno no mienta como un bellaco y si miente y se lo recuerdan delante de la jeta (como en el debate sobre economía de vuelta de las vacaciones parlamentarias), se le caiga la cara de verguenza y dimita en el minuto siguiente.

9) Yo quiero... vivir en utopía dirán ustedes.

En esta línea, nuestro admirado profesor Abadía y su amigo de San Quirico, tan abrumadoramente sensatos, tienen una idea a la que llaman Quinto Poder, y que consiste en que alguien fiscalice el malgasto público y se dedique a aplicar la tijera en todo aquello, que desde hace tiempo, y especialmente con el desparrame de las autonomías, se ha salido de madre en España. A lo cual, como ustedes bien entenderán, yo no tengo mas que decir que Amén. El problema es que las ideas, incluso las buenascomo ésta, cuesta ponerlas en práctica, y en la idea del Quinto Poder, una vez más, con los políticos nos hemos topao. Los políticos en España, desde que los gobiernos socialistas quisieron cargarse la figura del interventor en la administración local (tomenlo a título de ejemplo, pura anécdota), no quieren que nadie les diga como manejar la hacienda en su cortijo, ya sea local (Boadilla de Monte, Pozuelo o Alcaucín), autonómico o nacional. Así que para poner en práctica una idea tan brillante como la del profesor Abadía nos hace falta algo más.

Los políticos se han demostrado esencialmente incapaces, incompetentes o/y no tienen la mínima intención de ponerle el cascabel a este gato. ¿Por qué? muy sencillo, muchas de las reformas imprescindibles en la coyuntura actual suponen un manifiesto e insalvable conflicto de interés de la clase política. Y utilizo de forma muy consciente la palabla "clase" porque eso es exactamente en lo que se ha convertido el político español, en una clase endogámica y cerrada, completamente al margen de los problemas y circustancias del resto (¿cuánto tardará el rayo de luz de UPyD en defraudarnos y apagarse?). De manera que el tradicional argumento de que al ciudadano siempre le queda el voto como palanca de cambio se demuestra en todo punto ineficaz. El origen del problema se ha trasladado a la misma estructura del sistema, del que los políticos (en forma de los distintos partidos) hacen de guardianes de la llave, el gusano está felizmente instalado en el mismo corazón de la manzana. Por tanto no se puede pretender buscar la solución en forma de alternancia política en los distintos niveles de gobierno sino hay que buscarla forzosamente en un plano superior. A modo de ejemplo, reformas que los actuales partidos políticos (especialmente en el sistema bipartidista/nacionalista actual) nunca van a afrontar: Reforma de las administraciones públicas, devolviendo el punto de equilibrio desde el punto de vista de la eficiencia global hacia el centro vs. las autonomías, reforma del funcionariado, reforma de la educación, reforma de la justicia, reforma de las TVs públicas, reforma de la ley electoral, ...

Y por fin pues, aquí va mi propuesta: Dar un golpe de Estado ciudadano, una nueva revolución francesa con distintas guillotinas (leer más abajo), crear un movimiento de acción civil que le diga a los políticos las ruedas de molino que no nos vamos a tragar. ¿Cómo? 

1) Articular el mencionado quinto poder en forma de Consejo de Sabios, tipo nuestro querido profesor Abadía. España esta llena de gente con muy buenas ideas y sentido común, fuera del ámbito endogámico de la política, que bien está jubilada o dispuesta a sacrificar parte de su tiempo libre en una labor semejante. En esa acción de formar el Consejo hace falta alguien o algunos que lo lideren, una persona con credibilidad y carisma, un Profesor Abadía o semejante. La principal vía de comunicación, colaboración y adhesión a dicho movimiento sería internet. 

2) Sindicalizar al contribuyente, como lo oyen, representado por dicho Consejo de Sabios, que utilizaría su representación sobre una masa recaudatoria suficientemente crítica como para que al gobierno, del color que sea, no le quede más remedio que sentarse a escuchar los desvaríos que los contribuyentes no están dispuestos a pagar con sus impuestos. Utilicemos nuestros impuestos como la guillotina más letal de los políticos que nos gobiernan!

3) Y mientras tanto, rezar esperanzados para que algún partido político, nuevo probablemente, se haga eco de lo que muchos señores inteligentes, entre los que naturalmente no me incluyo, empiezan a decir con voz cada vez más alta. Y de ejemplos está internet lleno (algunas pocas referencias desperdigadas en este post de hoy, no se las pierdan).

Que bueno sería que Rosa Díez emprendiera esa línea de reforma radical, apelando a una bolsa de votantes ya amplia y creciente, que le daría sin duda los votos suficientes para constituirse en partido bisagra. No tengo duda de que si UPyD quiere consolidarse como un grupo parlamentario razonablemente nutrido debe alejarse del PSOE y el PP en todo aquello que signifique continuismo de un sistema inoperante con extraordinarias deficiencias, algunas de ellas resaltadas más arriba. Un buen ejemplo lo tienen en IU, que a base de mimetizarse con lo peor de cada casa, parece herido de muerte. Que ponga UPyD en primera línea de su acción política las reformas mencionadas y se convertirá en el depositario por excelencia de voto útil, voto útil digo bien y lo utilizo muy a propósito, mucho más alla de lo que nadie se hubiera aventurado a imaginar. Que escuche al Consejo de Sabios, que sin existir hoy todavía, ya se empieza a postular en la red.

Bueno, toca despertarse de este sueño en utopía, ... más los próximos días.

Sigan ustedes bien.

Breve reseña final: Dubai se hunde, ya lo dijimos, ¿verdad? sorprende quizás a la velocidad que lo hace. Esperemos que a las ratas más grandes no les de tiempo a saltar del barco.   

servido por ddevega 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Carlos Marx

Carlos Marx dijo

se hunde dubai, se hunde el capitalismo, se hunde el mundo que los que trabajan en trabajos similares al los que tú has tenido han contribuido a levantar sin cimientos.

en definitiva que al final lo mío era lo mejor

6 Marzo 2009 | 06:56 PM

pablo g. de vega

pablo g. de vega dijo

Muy bueno,

La verdad es que el panorama es aterrador, si además lo aderezas con una pizca de lakale borroka el coctel es insuperable.

La pregunta es, ¿qué cojones hacemos? a mi me frustra dejarme la piel todos los días trabajando para ver esto, y que las cosas vayan mal se empiece a convertir en una costumbre, no cuestionada por nadie.

en fin, disfrutemos mientras podamos de lo que tenemos, que afortunadamente la clave está en conformarse con poco y ser feliz con lo que se tiene.

6 Marzo 2009 | 09:31 PM

mike

mike dijo

vaya, acabo de descubrir tu blog, Dani. interesantes reflexiones, tio.

7 Marzo 2009 | 10:20 PM

Capitán Ahab

Capitán Ahab dijo

Dani,

Salvo lo del consejo de sabios, me gusta todo. De hecho, la idea me gusta desde que me hablaste de insumisión ciudadano-fiscal.

Me estoy documentando: rebelión en la granja, el club de la lucha, etc.

Yo propongo una insumisión-activismo ciudadano de baja intensidad (creo que la insumisión fiscal solo funcionaria masivamente si la situación fuera catástrofica), una protesta que sea llamativa sin que acabe con nadie en la carcel. Si pedimos demasiada implicación, la gente se acobardará.

Hace unos dias, repartian huevos al mensaje de "Tiene huevos lo de Chaves". La gente corría por llevarse unos huevos gratis y, de paso, leía los planfetos de la protesta.

Demosle vueltas.

10 Marzo 2009 | 06:10 PM

Capitan Ahab

Capitan Ahab dijo

Por ejemplo:

La campaña del Chorizo: "En Andalucía nos sobran chorizos". Y repartimos chorizos en la calle, del bueno. Un Sábado por la mañana, en Calle Larios, por ejemplo.

12 Marzo 2009 | 09:50 AM

Escribe tu comentario


Crea tu blog gratis en La Coctelera