yes he could, yes they can....
Inolvidable viaje a NY. Ha sido una semana intensa y emocionante, toda una experiencia que ha acabado de la mejor forma posible, la victoria de Obama.
Se ha hecho de todo, paseos por los variopintos Little Italy, China Town, por el significativo Ground Cero, el universitario Greenwich Village, los residenciales Soho y Tribeca, el tan de moda y en pleno cambio Meat packing district y el pijo Upper East de las películas de Allen. Cien caras de una misma ciudad maravillosa. Clásicas visitas al mirador del Rockefeller center o a la espectacular Frick collection en la Quinta avenida, en frente de Centra Park, paseos arriba y abajo por Broadway, Madison y Park Avenue, Quinta y Sexta avenidas, carreras premaratón por Central Park, teñido de mil colores por el otoño, comidas y cenas de postín en Nobu (que no se les escape si tienen la oportunidad), carne de lujo postmaratón, bien regada con vinos americanos, en Smith and Wollensky y Quality Meat, y mucho italiano y pasta premaratón. Si todo ello, se acompaña de un nutrido grupo de buenos amigos, tan animados, capaces, generosos, majos, educados, cultos, simpáticos, listos y divertidos (mención especial y palma de honor en este apartado a María y Olivia, hijas de Luis y Nelida), entonces la experiencia, entenderán ustedes, que se hace única.
Respecto al maratón, excusa perfecta para semejante exceso, y antes de entrar en los detalles, mención de honor a los valientes. Para los Jose Tomases Rafa y Luis, faena de dos orejas, rabo, vuelta al ruedo y puerta grande, ovación larga y cerradísima. Y es que correr el primer maratón con casi 52 años del ala, en el duro recorrido de NY, y hacerlo entre el 8% más rápido en 3h:20min, silvando y casi sin sudar, es de traca, pero es que lo de Rafa, el tanzano, empieza a ser de otro planeta. Y a la altura de la faena del maestro, por lo menos, está lo de Luis. Hace dos años y medio, el del trote cochinero del grupo del gimnasio, y hoy, con más de 40 bien llevadas primaveras, en su segundo maratón, en NY, 2h:58min!!, sin palabras, y es que Luis habla corriendo. Para Jas y Martín dos orejas y ovación cerrada también. Un debut en maratón, con molestias, en NY y en poco más de 3h:30min es tremendo, y acabar en 3h:45min, en el caso de Martín, con dos cornadas tremendas en ambos cuadriceps desde el km. 30, y aún así llegar al tercio de muerte y dar matarile al toro con estocada hasta la bola es de mucho, mucho mérito... así que chapeau para los dos!
El maratón de NY es una locura, una fiesta de 42 km. Organización perfecta, impecable. Miles de voluntarios con su mejor sonrisa desde 4 días antes en la feria del corredor (completísima). El día de la carrera empieza, como quien dice, en la estación del ferry hacia Staten island, a las 6 de la mañana, y ya se empieza a disfrutar. Después autobús a la salida, frío, algunas fotos, miles de corredores con los nervios del paseillo, bagel con café con leche calentito, gatorade, reflex, vaselina de última hora y al corralillo de salida. Paseillo hasta la puerta de la plaza. Himno americano, disparo de salida y suena a todo trapo el NY, NY de Frank Sinatra, gallina de pelo y los primeros sudores son de adrenalina e ilusión. Y luego, y pese a las rampas varias, todo es cuesta abajo, bandas en directo animando la carrera en cada esquina, y miles, miles de personas a lo largo del recorrido, gritando tu nombre en cada esquina... "come on Daniel!!, looking good, you're looking great!!", "you've conquered 15 miles already, it's done", si ellos supieran... Brooklyn, Queens, Bronxs y entrada apoteósica en Mahatann. La Quinta Avenida buscando Central Park es una experiencia única, la gente a los lados estrecha la calle como si se tratara del Alpe d'huez en el tour de Francia, te llevan en volandas, y en el paseo por Central Park hasta la meta ya las piernas ni duelen, casi que se va volando... habrá que repetir, que duda cabe, el que corre una vez en NY vuelve seguro. Mientras tanto, el año que viene a Berlin, en septiembre, plaza de primera también, están ustedes invitados.
Y de Obama que decimos. Hace ya más de un año que empecé a seguirle bien de cerca y conoceis mi recalcitrante optimismo. Y me da la impresión de que ahora el sentimiento empieza a ser generalizado, la gente se da cuenta. Sinceramente, ahora y hace meses, creo que Obama va a ser una de las figuras claves de este pricipio de siglo. Habrá un antes y un después, para EE.UU. y para el mundo. Sobre todo, después del pozo tan negro y profundo en el que Bush nos ha metido. El optimismo en NY (estado demócrata por excelencia) era patente. Hablando con los taxistas, camareros, dependientes, no lo podían esconder, y los primeros resultados, ayer en el aeropuerto se recibieron con mucha alegría. Los trabajadores del aeropuerto, casi todos de color, no quitaban la vista de la pantalla. La noticia definitiva, ya en el aire, se recibió con ovación por el pasaje. La situación es peliaguda y la tarea no es fácil, ni de cerca, pero aún así, sigo siendo muy optimista. Y después de esta semana en NY, de lo que no me cabe duda, es que EE.UU. saldrá de esta crisis (en la que ellos nos metieron) mucho antes y más rápido que ningún otro. Por qué? porque los fundamentales están más firmemente arraigados que en ningún otro sitio... de qué hablo? de la la cultura del trabajo, la flexibilidad laboral, el espíritu emprendedor, las instituciones, la falta o poca burocracia y corrupción, la libertad de expresión, la enseñanza superior, el saberse en un mismo barco del que todos se saben parte, el orgullo de una bandera, un historia y un país. Que diferencia! las comparaciones siempre fueron odiosas, pero es que señores, mientras tanto en Europa nos dedicamos a tocar el violín, y en España ni siquiera, mola más discutir de referendums y transferencias, de si nos invitan o no a la cumbre del G20, de si la Reina le gusta o le deja de gustar que al matrimonio homosexual se le llame como tal o de otro modo, de ministerios de igualdad y gaitas varias. Y mientras tanto unos presupuestos, aprobados!, hechos con unas variables macroeconómicas que se parecen a la realidad lo que Zapatero a Obama, y 200 mil parados más al mes. Y Zapatero tocando las palmas en la Moncloa.
En fin, señores... que sigan ustedes bien...

martinidemar dijo
Dani, creo que no está el horno por aquí como para ir recomendando comer en Nobu en Nueva York, cuando lo que mola ahora es el MacDonalds, que, como ha demostrado este país con EEUU en general, pasará de ser el demonio a un local acogedor que recoja a las familias paradas en su salida mensual de viernes por la noche. Pareces Pepino Blanco cuando sólo le echas la culpa a los americanos de lo que nos está pasando. Desde luego, desde Andalucía la perspectiva es distinta.
6 Noviembre 2008 | 03:08 PM