verano azul...
el termómetro lleva tres días tocando los 50 grados. hace un calorcito estupendo, los obreros siguen al pie del cañón. Mi exposición a la temperatura ambiente no va más allá de 5 o 10 minutos al día.
Estoy tranajando duro, pero el trabajo es divertido y las oportunidades muy variadas. La semana que viene viajo a Estambul con otro dos del equipo a profundizar en una oportunidad que tiene buena pinta. Será la primera vez que voy a Turquía. Más de Turquía en el próximo blog.
Ayer tuve mi primera experiencia con la policía de Dubai. El otro día me cargue accidentalmente el cubre cárter de plástico de mi Mazda alquilado, y lo llevaba arrastrando por el suelo. Fui a cambiar el coche a la oficina de alquiler, tenía seguro a todo riesgo, y me dijeron que necesitaba un informe de la policía. Después de estar 10 min. discutiendo con la pobre filipina de la oficina de alquiler me di cuenta que por absurdo que fuera lo del informe y por más que se lo intentara explicar, no me iba a salir con la mía. Así que por la noche me fui muy dispuesto a la comisaría a pedir mi correspondiente informe. La comisaría era como del tercer mundo pero con aspiraciones. Mucho policía tocándose la nariz y mirándote con cara de perdona vidas. Después de estar allí 20 minutos conseguí que alguien me hiciera caso, le expliqué la situación, le llevé a que viera el coche y cuando le dije que lo que se había roto era el cubre cárter, me dijo que no se agachaba a verlo, que ese no era su trabajo. En fin, 30 min más tarde me había hcho amigo suyo y me llevaba el informe debajo del brazo. salam aleikum, shukran y esta mañana otro coche.
A los que preguntais los precios. A la vuelta a casa pare en el super a comprar carne. Tres entrecotes australianos magníficos, 6 euros.
Anécdota. El hombre es un animal de insitintos muy primarios. El otro día cuando iba a la fiesta de Walid y de Nesreen paré en el super de debajo de su casa a comprarles un helado. Al entrar me di cuenta de que en uno de los mostradores, a unos 15 metros, de espaldas a mi, había una chica de bastante buen ver. Cuando se dio la vuelta casi me caigo de espaldas. Era guapísima, espectacular. Iba con un vestido corto de verano, azul, chanclas y sin arreglar, como si acabara de salir de la piscina. Después de regalarme la vista durante unos segundos me dediqué a observar la reacción de los hombres que circulaban por el super, clientes y reponedores, y era graciosísimo. Todos eran coscientes de la situación, se miraban unos a otros y estaban alteradísimos. Me temo que miles de años de civilización no han podido todavía con los instintos más primarios.
Hasta mañana...

minvant dijo
Dubai...
yo...
a mi..
me encantaría ir.
16 Julio 2008 | 10:45 PM