Otra vez de lunes, bueno de domingo...
Por alusiones. La llave no se me cayó corriendo, dejé el bolsillo abierto y me bañe con ella, así que se debió caer dulcemente mientras disfrutaba del primer baño de la temporada en las playas del golfo. Por cierto, me dijo Luis que de vez en cuando se veían pequeños tiburones, pequeños, de menos de un metro acercándose a la playa, pero por lo visto no hacen nada. Y a nuestro amigo Capitán Ahab. Al final tuve que volver corriendo (no enconté ningún taxi), hasta la barrera de Sheik Zayed Road, apenas a 1km del hotel, en donde tuve que coger un taxi para que me pasara al otro lado, y a decir verdad, lo agradecí un montón.
mmm... pienso, 12 días aquí y todavía no me he acercado a ninguno de los campos de golf ni he ido a pasear al zoco de las telas o al del oro o al de las especias. No pasa el siguiente fin de semana sin que lo haga.
Algunas cosas que no os había contado. El hotel en el que estoy, Al Murooj Rotana, está estupendo, como casi todos los de aquí. Empieza a ser una como mi casa, la habitación es de tamaño industrial con una cama que es la pera, el gimnasio está muy bien, el servicio es espectacular y lo que verdaderamente voy a echar de menos cuando haya que irse va a ser el buffet del desayuno. Tendrias que ver el mostrador de la fruta, es un espectáculo, con decenas de tipos de fruta, algunas de las cuales no había visto en mi vida, peladas y cortadas al milímetro. Lo primero que hago al bajar a desayunar es tomarme un pote de medio kilo de fruta, zumo natural de kiwi, naranja, piña o zanahoria, dos tostadas con miel y mermelada de naranja de pan natural, y uno de cada dos días caigo en la tentación de una tortilla vegetal. Afortunadamente, todavía no me he adentrado en el peligroso, a la vez que tentador mundo de la mesa con pastel árabe, que es como el de la fruta, pero algo más calórico.
Una cosa que no os había contado es que desde que estoy aquí, y me dicen que es la época del año, el cielo no es azul, es blanco, bueno no gris, gris muy claro, color panza de burro. Ya me estoy acostumbrando al calor, a veces, cuando el termómetro baja de 35 grados, me apetece echarme una rebequita por encima.
El domingo, una vez conseguí una llave de respuesto, me ahorro el escabroso episodio de lo que me costó, me fui a por el coche a la playa y me adentré en el variopinto mundo de la búsqueda de casa, una veaz más. Otra vez en la zona de
Una vez que llegué a la marina, en concreto a Jumeirah Beach Residence, que es donde estaba el apartamento que iba a ver, no conseguí encontrar la torre en cuestión. Mi interlocutor al otro lado del teléfono se llamaba Khaled y hablaba con un marcado acento londinense. Tras varios intentos frustrados, el pobre Khaled se ofreció a venirme a buscar donde yo estaba. Debió pensar que era un poco corto de entenderas y por tanto que sería fácil engañarme y hacer un buen negocio. Así que bajo andando mientras hablaba con él hacia donde se supone que estaba esperándome y no lo veo, y me dice “hey!, here!, behind you, in the Mercedes”. Me doy la vuelta y me dirijo trotando hacia un Mercedes, color plata (sabeis de mi afición a los coches), y obviamente me percato al ir acercándome que el cacharro en cuestión es un avión de vuelo bajo, un Mercedes SL 600 con preparación AMG, pero no os lo perdais, cuando me acerco hacia la puerta del copiloto, ésta se abre automáticamente hacia arriba, en forma de alas de mariposa, como las del Mercedes SLR Mclaren. Me meto en el coche y en el puesto del conductor esta Khaled. ¿Os acordais de Sony Crockett de Miami vice? Sony Crockett es un funcionario de
El tío era majísimo, inglés de padres marroquíes, no creo que tuviera los 25 años cumplidos, lleva 4 años en Dubai y se dedica al mercado inmobiliario, y juzgando por los 490 caballos del mercedes, no le ha debido ir muy mal. Me enseñó el apartamento, estaba estupendo, allí había un amigo suyode la infacia, de Londres también, que era un tipo muy majo también y que se dedica a la organización de grandes eventos. Las vistas no eran muy buenas pero el apartamento está a 1 min andando de la playa y tiene piscina y gimnasio, así que creo que le voy a decir que sí.
Luego ví otro apartamento cojonudo, al otro lado de la marina, pero en el piso 40 de una torre, no os imagináis las vistas, me dio la impresión que con un poco de esfuerzo se podía ver el Retiro. Me lo enseñó un pavo de California, recién acabada la carrera, que trabaja para un grupo Kuwaití, y que los fines de semana enseña apartamentos para sacarse un extra sueldo, Craig, 22 años. Volviendo hacia el hotel, después de conocer a Khaled y Craig, pensaba que en España estamos acarajotaos. Dos chavales de menos de 25 años, a miles de kms de sus familas, ganándose la vida y descubriendo el mundo. En España con 22 años, le protestas a mamá cuando no tienes planchada la camisa que te quieres poner para salir el viernes por
De ahí me fui a la playa, a correr otro rato y a repetir el baño en
Hoy me he pegado el primer corte de pelo en Emiratos, no me lo cortaban tan bien, el poco que me queda, desde
Mañana más...
abrazos (algunas fotos en facebook)
Capitan Ahab dijo
Ya veo cual es tu estilo, coger el dinero y salir corriendo. Muy español.
De hecho, ahora es fácil intuir que te llevó a Dubai: una novia inoportunamente embarazada, seguramente hija de un coronel de la Guardia Civil.
Lo veo claro, todo cuadra. Desayuno a base de fruta, mucho deporte. No puede ser otra cosa que una culpa asfixiante.
Veo muchos remordimientos en ese pote de fruta diario. ¿Por qué si no un hombre desayuna fruta habiendo huevos y salchichas? ¿Por qué correr en un sitio donde todo el mundo va en Porsche?
Marinero, vuelve a tierra y apechuga con el bombo.
12 Mayo 2008 | 09:41 AM